Friday, February 28, 2014

¡Bendice Alma mía al Señor!

Es viernes 28 de febrero de 2014, último día del mes y la puerta de entrada para cerrar el primer trimestre del año. Hoy quiero resaltar la dulzura de las palabras del salmista que nos invita con amor a bendecir al Señor en todso tiempo y en todo momento.

Santiago 5,9-12.

Hermanos, no se quejen los unos de los otros, para no ser condenados. Miren que el Juez ya está a la puerta. 
Tomen como ejemplo de fortaleza y de paciencia a los profetas que hablaron en nombre del Señor. 
Porque nosotros llamamos felices a los que sufrieron con paciencia. Ustedes oyeron hablar de la paciencia de Job, y saben lo que hizo el Señor con él, porque el Señor es compasivo y misericordioso. 
Pero ante todo, hermanos, no juren ni por el cielo, ni por la tierra, ni de ninguna manera: que cuando digan "sí", sea sí; y cuando digan "no", sea no, para no ser condenados. 

Salmo 103(102),1-2.3-4.8-9.11-12.

Bendice al Señor, alma mía, 
alabe todo mi ser su santo Nombre.
Bendice, alma mía, al Señor, 
y no olvides ninguno de sus beneficios.

El perdona todas tus ofensas 
y te cura de todas tus dolencias.
El rescata tu vida de la tumba, 
te corona de amor y de ternura.

El Señor es ternura y compasión, 
lento a la cólera y lleno de amor;
si se querella, no es para siempre, 
si guarda rencor, es sólo por un rato.

Cuanto se alzan los cielos sobre la tierra 
tan alto es su amor con los que le temen.
Como el oriente está lejos del occidente 
así aleja de nosotros nuestras culpas.

Marcos 10,1-12.

Jesús fue a la región de Judea y al otro lado del Jordán. Se reunió nuevamente la multitud alrededor de él y, como de costumbre, les estuvo enseñando una vez más. 
Se acercaron algunos fariseos y, para ponerlo a prueba, le plantearon esta cuestión: "¿Es lícito al hombre divorciarse de su mujer?". 
El les respondió: "¿Qué es lo que Moisés les ha ordenado?". 
Ellos dijeron: "Moisés permitió redactar una declaración de divorcio y separarse de ella". 
Entonces Jesús les respondió: "Si Moisés les dio esta prescripción fue debido a la dureza del corazón de ustedes. 
Pero desde el principio de la creación, Dios los hizo varón y mujer. 
Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre, 
y los dos no serán sino una sola carne. De manera que ya no son dos, sino una sola carne. 
Que el hombre no separe lo que Dios ha unido". 
Cuando regresaron a la casa, los discípulos le volvieron a preguntar sobre esto. 
El les dijo: "El que se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra aquella; 
y si una mujer se divorcia de su marido y se casa con otro, también comete adulterio". 

Tuesday, February 25, 2014

Es 25 de febrero de 2014 y las lecturas de hoy son un llamado que adquiere especial importancia ante la convulsionada situación social y política que viven algunos países, especialmente Venezuela. Santiago describe en la primera lectura cómo somos los hobres quienes ocasionamos las guerras por causa de nuestra envidia y nuestra falta de conocimiento en Dios.


Santiago 4,1-10.
Hermanos: 
¿De dónde provienen las luchas y las querellas que hay entre ustedes? ¿No es precisamente de las pasiones que combaten en sus mismos miembros? 
Ustedes ambicionan, y si no consiguen lo que desean, matan; envidian, y al no alcanzar lo que pretenden, combaten y se hacen la guerra. Ustedes no tienen, porque no piden. 
O bien, piden y no reciben, porque piden mal, con el único fin de satisfacer sus pasiones. 
¡Corazones adúlteros! ¿No saben acaso que haciéndose amigos del mundo se hacen enemigos de Dios? Porque el que quiere ser amigo del mundo se hace enemigo de Dios. 
No piensen que la Escritura afirma en vano: El alma que Dios puso en nosotros está llena de deseos envidiosos. 
Pero él nos da una gracia más grande todavía, según la palabra de la Escritura que dice: Dios resiste a los soberbios y da su gracia a los humildes. 
Sométanse a Dios; resistan al demonio, y él se alejará de ustedes. 
Acérquense a Dios y él se acercará a ustedes. Que los pecadores purifiquen sus manos; que se santifiquen los que tienen el corazón dividido. 
Reconozcan su miseria con dolor y con lágrimas. Que la alegría de ustedes se transforme en llanto, y el gozo, en tristeza. 
Humíllense delante del Señor, y él los exaltará. 

Salmo 55(54),7-8.9-10a.10b-11a.23.

Si tuviera alas de paloma 
volaría a donde pudiera posarme.
Huiría muy lejos, 
y pasaría la noche en el desierto.

Buscaría un asilo a toda prisa 
contra la tempestad y contra el viento.
Dispérsalos, Señor, confúndeles las lenguas. 

Pues violencia y discordia 
he visto en la ciudad;
rondan por sus murallas día y noche. 

Descarga en el Señor todo tu peso, 
porque él te sostendrá; 
no dejará que el justo se hunda para siempre.

Santo Evangelio
Marcos 9,30-37.

Al salir de allí atravesaron la Galilea; Jesús no quería que nadie lo supiera, 
porque enseñaba y les decía: "El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; lo matarán y tres días después de su muerte, resucitará". 
Pero los discípulos no comprendían esto y temían hacerle preguntas. 
Llegaron a Cafarnaún y, una vez que estuvieron en la casa, les preguntó: "¿De qué hablaban en el camino?". 
Ellos callaban, porque habían estado discutiendo sobre quién era el más grande. 
Entonces, sentándose, llamó a los Doce y les dijo: "El que quiere ser el primero, debe hacerse el último de todos y el servidor de todos". 
Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos y, abrazándolo, les dijo: 
"El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí, y el que me recibe, no es a mí al que recibe, sino a aquel que me ha enviado".

Monday, February 24, 2014

La sabiduría y la sencillez crecen juntas

La Palabra de Dios para hoy 24 de febrero de 2014 hace énfasis en la verdadera sabiduría, no aquella que viene de los hombres que es presumida y prepotente, sino aquella que viene de Dios que es justa, censilla y humilde.

Santiago 3,13-18.

Hermanos: 
El que se tenga por sabio y prudente, demuestre con su buena conducta que sus actos tienen la sencillez propia de la sabiduría. 
Pero si ustedes están dominados por la rivalidad y por el espíritu de discordia, no se vanagloríen ni falten a la verdad. 
Semejante sabiduría no desciende de lo alto sino que es terrena, sensual y demoníaca. 
Porque donde hay rivalidad y discordia, hay también desorden y toda clase de maldad. 
En cambio, la sabiduría que viene de lo alto es, ante todo, pura; y además, pacífica, benévola y conciliadora; está llena de misericordia y dispuesta a hacer el bien; es imparcial y sincera. 
Un fruto de justicia se siembra pacíficamente para los que trabajan por la paz. 

Salmo 19(18),8.9.10.15.

La ley del Señor es perfecta, 
es remedio para el alma, 
toda declaración del Señor es cierta 
y da al sencillo la sabiduría.

Las ordenanzas del Señor son rectas 
y para el corazón son alegría. 
Los mandamientos del Señor son claros 
y son luz para los ojos.

El temor del Señor es un diamante, 
que dura para siempre; 
los juicios del Señor son verdad, 
y todos por igual se verifican.

¡Ojalá te gusten las palabras de mi boca, 
esta meditación a solas ante ti, 
oh Señor, mi Roca y Redentor! 

Marcos 9,14-29.

Cuando volvieron a donde estaban los otros discípulos, los encontraron en medio de una gran multitud, discutiendo con algunos escribas. 
En cuanto la multitud distinguió a Jesús, quedó asombrada y corrieron a saludarlo. 
El les preguntó: "¿Sobre qué estaban discutiendo?". 
Uno de ellos le dijo: "Maestro, te he traído a mi hijo, que está poseído de un espíritu mudo. 
Cuando se apodera de él, lo tira al suelo y le hace echar espuma por la boca; entonces le crujen sus dientes y se queda rígido. Le pedí a tus discípulos que lo expulsaran pero no pudieron". 
"Generación incrédula, respondió Jesús, ¿hasta cuando estaré con ustedes? ¿Hasta cuando tendré que soportarlos? Tráiganmelo". 
Y ellos se lo trajeron. En cuanto vio a Jesús, el espíritu sacudió violentamente al niño, que cayó al suelo y se revolcaba, echando espuma por la boca. 
Jesús le preguntó al padre: "¿Cuánto tiempo hace que está así?". "Desde la infancia, le respondió, 
y a menudo lo hace caer en el fuego o en el agua para matarlo. Si puedes hacer algo, ten piedad de nosotros y ayúdanos". 
"¡Si puedes...!", respondió Jesús. "Todo es posible para el que cree". 
Inmediatamente el padre del niño exclamó: "Creo, ayúdame porque tengo poca fe". 
Al ver que llegaba más gente, Jesús increpó al espíritu impuro, diciéndole: "Espíritu mudo y sordo, yo te lo ordeno, sal de él y no vuelvas más". 
El demonio gritó, sacudió violentamente al niño y salió de él, dejándolo como muerto, tanto que muchos decían: "Está muerto". 
Pero Jesús, tomándolo de la mano, lo levantó, y el niño se puso de pie. 
Cuando entró en la casa y quedaron solos, los discípulos le preguntaron: "¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?". 
El les respondió: "Esta clase de demonios se expulsa sólo con la oración".

Friday, February 21, 2014

La fe tiene que estar acompañada de las obras

En las lecturas bíblibas para hoy, 21 de febrero de 2014, Santiago nos sigue invitando hacia un obrar correcto y recalca que "sin obras no hay fe".

Santiago 2,14-24.26.

¿De qué le sirve a uno, hermanos míos, decir que tiene fe, si no tiene obras? ¿Acaso esa fe puede salvarlo? 
¿De qué sirve si uno de ustedes, al ver a un hermano o una hermana desnudos o sin el alimento necesario, 
les dice: "Vayan en paz, caliéntense y coman", y no les da lo que necesitan para su cuerpo? 
Lo mismo pasa con la fe: si no va acompañada de las obras, está completamente muerta. 
Sin embargo, alguien puede objetar: "Uno tiene la fe y otro, las obras". A ese habría que responderle: "Muéstrame, si puedes, tu fe sin las obras. Yo, en cambio, por medio de las obras, te demostraré mi fe" 
¿Tú crees que hay un solo Dios? Haces bien. Los demonios también creen, y sin embargo, tiemblan. 
¿Quieres convencerte, hombre insensato, de que la fe sin obras es estéril? 
¿Acaso nuestro padre Abraham no fue justificado por las obras, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? 
¿Ves como la fe no estaba separada de las obras, y por las obras alcanzó su perfección? 
Así se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó en Dios y esto le fue tenido en cuenta para su justificación, y fue llamado amigo de Dios. 
Como ven, el hombre no es justificado sólo por la fe, sino también por las obras. 
De la misma manera que un cuerpo sin alma está muerto, así está muerta la fe sin las obras. 

Salmo 112(111),1-2.3-4.5-6.

¡Feliz el hombre que teme al Señor 
y valora mucho sus mandamientos!
Su semilla será pujante en el país, 
los retoños del hombre bueno serán benditos.

Habrá en su casa bienes y riquezas, 
y su honradez, que durará para siempre.
Brilla como luz en las tinieblas 
para los de recto corazón; 
él comprende, es clemente y justo.

Le va bien al compasivo y que presta, 
y lleva sus negocios en conciencia,
pues nada logrará perturbarlo: 
el recuerdo del justo será eterno.

Marcos 8,34-38.9,1.

Jesús, llamando a la multitud, junto con sus discípulos, les dijo: "El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. 
Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí y por la Buena Noticia, la salvará. 
¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si pierde su vida? 
¿Y qué podrá dar el hombre a cambio de su vida? 
Porque si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con sus santos ángeles". 
Y les decía: "Les aseguro que algunos de los que están aquí presentes no morirán antes de haber visto que el Reino de Dios ha llegado con poder".

Thursday, February 20, 2014

Dios es justo y nos invita a actuar con justicia

Las lecturas para hoy, 20 de febrero de 2014 nos invitan a la justicia, a no distinguir entre unos y otros, mucho menos por su condición económica o social.

Santiago 2,1-9.

Hermanos, ustedes que creen en nuestro Señor Jesucristo glorificado, no hagan acepción de personas.
Supongamos que cuando están reunidos, entra un hombre con un anillo de oro y vestido elegantemente, y al mismo tiempo, entra otro pobremente vestido.
Si ustedes se fijan en el que está muy bien vestido y le dicen: "Siéntate aquí, en el lugar de honor", y al pobre le dicen: "Quédate allí, de pie", o bien: "Siéntate a mis pies",
¿no están haciendo acaso distinciones entre ustedes y actuando como jueces malintencionados?
Escuchen, hermanos muy queridos: ¿Acaso Dios no ha elegido a los pobres de este mundo para enriquecerlos en la fe y hacerlos herederos del Reino que ha prometido a los que lo aman?
Y sin embargo, ¡ustedes desprecian al pobre! ¿No son acaso los ricos los que los oprimen a ustedes y los hacen comparecer ante los tribunales?
¿No son ellos los que blasfeman contra el Nombre tan hermoso que ha sido pronunciado sobre ustedes?
Por lo tanto, si ustedes cumplen la Ley por excelencia que está en la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, proceden bien.
Pero si hacen acepción de personas, cometen un pecado y son condenados por la Ley como transgresores.

Salmo 34(33),2-3.4-5.6-7.

Bendeciré al Señor en todo tiempo,
no cesará mi boca de alabarlo.
Mi alma se gloría en el Señor:
que lo oigan los humildes y se alegren.

Engrandezcan conmigo al Señor
y ensalcemos a una su nombre.
Busqué al Señor y me dio una respuesta
y me libró de todos mis temores.

Mírenlo a él y serán iluminados
y no tendrán más cara de frustrados.
Este pobre gritó y el Señor lo escuchó,
y lo salvó de todas sus angustias.


Marcos 8,27-33.

Jesús salió con sus discípulos hacia los poblados de Cesarea de Filipo, y en el camino les preguntó: "¿Quién dice la gente que soy yo?".
Ellos le respondieron: "Algunos dicen que eres Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, alguno de los profetas".
"Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?". Pedro respondió: "Tú eres el Mesías".
Jesús les ordenó terminantemente que no dijeran nada acerca de él.
Y comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre debía sufrir mucho y ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas; que debía ser condenado a muerte y resucitar después de tres días;
y les hablaba de esto con toda claridad. Pedro, llevándolo aparte, comenzó a reprenderlo.
Pero Jesús, dándose vuelta y mirando a sus discípulos, lo reprendió, diciendo: "¡Retírate, ve detrás de mí, Satanás! Porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres".

Wednesday, February 19, 2014

Lecturas para el 19 de febrero de 2014

He querido compartir las Lecturas Bíblicas del día de hoy pues son claras, sencillas y nos orientan sobre comportamientos básicos que seguramente nos ayudarán a vivir mejor nuestra fe.

Santiago 1,19-27.

Tengan bien presente, hermanos muy queridos, que debemos estar dispuestos a escuchar y ser lentos para hablar y para enojarnos.
La ira del hombre nunca realiza la justicia de Dios.
Dejen de lado, entonces, toda impureza y todo resto de maldad, y reciban con docilidad la Palabra sembrada en ustedes, que es capaz de salvarlos.
Pongan en práctica la Palabra y no se contenten sólo con oírla, de manera que se engañen a ustedes mismos.
El que oye la Palabra y no la practica, se parece a un hombre que se mira en el espejo,
pero en seguida se va y se olvida de cómo es.
En cambio, el que considera atentamente la Ley perfecta, que nos hace libres, y se aficiona a ella, no como un oyente distraído, sino como un verdadero cumplidor de la Ley, será feliz al practicarla.
Si alguien cree que es un hombre religioso, pero no domina su lengua, se engaña a sí mismo y su religiosidad es vacía.
La religiosidad pura y sin mancha delante de Dios, nuestro Padre, consiste en ocuparse de los huérfanos y de las viudas cuando están necesitados, y en no contaminarse con el mundo.

Salmo 15(14),2-3.4.5.

El que es irreprochable y actúa con justicia,
el que dice la verdad de corazón y no forja calumnias;
el que no daña a su hermano ni al prójimo molesta con agravios;
el que menosprecia al criminal, pero honra a los que temen al Señor;

y si bien al jurar se perjudicó, no se retracta de lo que ha dicho;
el que no presta dinero a interés ni acepta sobornos para perjudicar al inocente.
Quien obra así jamás vacilará.

Marcos 8,22-26.

Cuando llegaron a Betsaida, le trajeron a un ciego y le rogaban que lo tocara.
El tomó al ciego de la mano y lo condujo a las afueras del pueblo. Después de ponerle saliva en los ojos e imponerle las manos, Jesús le preguntó: "¿Ves algo?".
El ciego, que comenzaba a ver, le respondió: "Veo hombres, como si fueran árboles que caminan".
Jesús le puso nuevamente las manos sobre los ojos, y el hombre recuperó la vista. Así quedó curado y veía todo con claridad.
Jesús lo mandó a su casa, diciéndole: "Ni siquiera entres en el pueblo".

Wednesday, February 12, 2014

Salmo 37(36),5-6.30-31.39-40.

Encomienda al Señor tus empresas, 
confía en él que lo hará bien.
Hará brillar tus méritos como la luz 
y tus derechos como el sol del mediodía.

Medita el justo los dichos de los sabios 
y si habla, expresa lo que es justo.
Con la ley del Señor en su corazón, 
sus pasos no vacilan.

La salvación de los justos viene del Señor, 
él es su refugio en tiempos de angustia.
El Señor los ayuda y los libera, 
salva a cuantos confiaron en él.

No olvidemos encomendar nuestras empresas al Señor Dios Nuestro. Esas empresas pueden ser la familia, el trabajo, los proyectos, el quéhacer de cada día. No debemos nunca apartarnos de su bendición, Él tomará nuestras necesidades en sus manos y nos dará aquello que realmente necesitemos. Todo es cuestión de fe y esperanza en el Amor del Padre.